¿Es MKC seguro durante el embarazo y la lactancia?, ¿Es MKC seguro durante el embarazo y la lactancia?

¿Es MKC seguro durante el embarazo y la lactancia?

Como siempre tratamos por este medio de responder a las preguntas más frecuentes que nos topamos en nuestro grupo de Facebook, una de ellas: “¿Es posible seguir el sistema MKC durante mi embarazo y lactancia? y la respuesta es … ¡SÍ!

La cetosis es un estado natural y no hay nada que temer, de hecho mucha mujeres embarazadas que padecen nauseas durante la mañana están en estado de cetosis sin saberlo, MKC es lo mejor que puedes hacer durante el embarazo y lactancia.

Es importante recalcar que lo que sugerimos es una alimentación bien formulada ya que al restringir la ingesta de calorías, también estás restringiendo la ingesta de micronutrientes. El embarazo es un momento en que el cerebro, el sistema nervioso y otros sistemas vitales se están desarrollando en el feto, igual pasa con el recién nacido, por lo que es importante poner atención a los micros tanto como a los macros.

Llevando una alimentación basada en carnes, grasas buenas y vegetales de hoja verde seguro cumples con los micronutrientes necesarios, la calidad y los nutrientes cuentan . Una dieta rica en nutrientes es la mejor manera de llegar a los objetivos tanto de macros como de micros.

La proteína juega como siempre un rol muy importante, la cantidad recomendada para cubrir todas tus necesidades durante el embarazo y lactancia es de 1.8gr – 2gr por kg de peso. Durante el segundo trimestre las cetonas del embarazo suministran hasta el 30% de la energía requerida por el cerebro fetal, lo que implica que las cetonas son esenciales para el desarrollo fetal del cerebro.Durante el tercer trimestre del embarazo y al nacer, tanto la mamá como el feto están naturalmente en una estado de cetoosis leve. En los primeros días después del nacimiento, los bebés se adaptan a usar sus depósitos de grasa como su principal fuente de combustible y comienzan a producir más cetonas.

Los bebés convierten la grasa almacenada y su dieta (idealmente leche materna) en cetonas. Estas cetonas les proporcionan la energía que necesitan entre los alimentos y actúan como bloques de construcción clave para las estructuras cerebrales esenciales. Existe la teoría que los bebés humanos son más gordos que otros mamíferos, de modo que tienen una reserva para apoyar sus mayores demandas de energía.

Sobre la leche materna…

La leche materna es alta en grasa (55%), moderada en carbohidratos (39%) y baja en proteínas (6%). Los bebés amamantados exclusivamente están en un estado de cetosis leve. A pesar de esto, los expertos coinciden en que la leche materna es el mejor alimento para los bebés y se ha asociado con diversos beneficios para la salud. Los bebés amamantados experimentan mejor desempeño cognitivo, enfermedades infecciosas menos frecuentes y severas, así como tasas más bajas de síndrome de muerte súbita infantil, ciertos tipos de cáncer, alergias alimentarias, asma, diabetes tipo 1 y 2, sobrepeso y obesidad y colesterol alto.

Las autoridades mundiales, incluida la Organización Mundial de la Salud, acuerdan que a los lactantes no se les debe dar nada más que leche materna durante los primeros 6 meses, que la leche materna sea la principal fuente de nutrición durante el primer año de vida y que la lactancia materna debe continuar durante al menos un año de ser posible, y preferiblemente hasta dos años o más. Si un recién nacido es amamantado, pasa mucho tiempo en cetosis, y está por lo tanto ceto-adaptado.

Los bebés ceto-adaptados pueden transformar eficientemente los cuerpos cetónicos en acetil-coA y en mielina. La cetosis ayuda a los bebés a desarrollar y construir sus cerebros.

¿Sabías qué…?

El aceite de coco incrementa la producción de leche, pero lo más importante es que el aceite de coco aumenta el ácido láurico. El ácido láurico es un ácido graso de cadena media que se encuentra en la leche materna humana y que fomenta el metabolismo saludable.

La lactancia materna en humanos es particularmente cetogénica. Se plantea la hipótesis de que las asociaciones positivas entre la salud y el amamantamiento más prolongado pueden deberse a la prolongación del período de cetosis en la infancia.

Es decir, si estás en embarazo o lactancia y en cetosis no solo no pasa nada, sino que además tanto tú como tu bebé recibirán grandes beneficios.

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